Una breve maceración en Aceto Balsamico Tradizionale di Modena DOP transforma las ostras frescas en algo completamente distinto: se mezclan con virutas de Parmigiano Reggiano, rúcula y láminas finas de pepino, apio y chalota, y se rematan con aceite de oliva virgen extra Nikkitas. Cinco minutos de trabajo, treinta de paciencia.
Ingredientes
- 18 ostras
- 40 g de Dall'Aglio Parmigiano Reggiano DOP (24 meses), en virutas
- 1 pepino
- 1 rama de apio
- Un puñado de rúcula
- 1 chalota
- 2 cucharadas de La Cà dal Nôn Aceto Balsamico Tradizionale di Modena DOP (12 años)
- 3 cucharadas de Nikkitas Aceite de Oliva Virgen Extra
- Una pizca de sal
Elaboración
- Lave bien las ostras. Ábralas con cuidado con un abreostras o un cuchillo para ostras y pase la carne a un bol.
- Limpie el apio y la chalota y píquelos finamente.
- Corte el pepino en rodajas finas.
- Añada el apio, la chalota y el pepino al bol con las ostras. Sazone con una pizca de sal y 2 cucharadas de aceto balsamico tradicional.
- Mezcle con suavidad, cubra y deje macerar durante 30 minutos.
- Lave y seque la rúcula, y añádala a las ostras junto con la marinada.
- Incorpore las virutas de Parmigiano Reggiano.
- Riéguelo con 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sirva de inmediato.
Notas
El balsamico hace casi todo el trabajo: su acidez atempera el yodo de las ostras mientras las virutas de Parmigiano aportan profundidad. Aquí empleamos el affinato de 12 años y no el extravecchio de 25, ya que dos cucharadas cunden mucho; las botellas más añejas se reservan para unas gotas cada vez.


