Un glaseado brillante de miel transforma el magret de pato en una cena elegante: piel lacada, carne rosada, mínimo esfuerzo.
Ingredientes
- 2 magrets de pato (aprox. 200 g cada uno)
- 3 cucharadas de Miel Cruda de Tomillo Nikkitas
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de vinagre de Jerez o vinagre de vino tinto
- 1 anís estrellado
- 1 diente de ajo, rallado
- ½ cucharadita de jengibre fresco rallado
- Sal marina y pimienta negra recién molida
- Verduras al vapor o verduras de raíz asadas, para acompañar
Método
- Haga cortes cruzados en la piel de los magrets en un patrón de rejilla fina, sin llegar a la carne. Sazone bien por ambos lados.
- Mezcle la miel, la salsa de soja, el vinagre, el anís estrellado, el ajo y el jengibre en un cuenco pequeño y reserve.
- Coloque los magrets con la piel hacia abajo en una sartén fría y seca apta para horno. Póngala a fuego medio y cocine durante 12–15 minutos hasta que la grasa se haya derretido y la piel esté bien dorada y crujiente. Retire el exceso de grasa a medida que avanza.
- Dé la vuelta a los magrets y selle el lado de la carne durante 2 minutos. Transfiera a un plato y precaliente el gratinador a temperatura alta.
- Vierta el glaseado en la sartén y déjelo hervir a fuego lento durante 2–3 minutos hasta que adquiera una consistencia de almíbar. Devuelva el pato con la piel hacia arriba, bañe con el glaseado y coloque bajo el gratinador durante 2–3 minutos hasta que esté lacado.
- Deje reposar 5 minutos antes de cortar en rodajas gruesas en diagonal. Rocíe con el glaseado restante de la sartén y sirva inmediatamente.
