Un clásico de la comida callejera griega. Corteza crujiente de sésamo, interior tierno y mullido, terminado con una pincelada de mantequilla mientras aún está caliente del horno.
Ingredientes
- 150 g de harina de fuerza
- 350 g de harina común
- 7 g de sal marina fina
- 20 g de levadura fresca (o 10 g de levadura seca)
- 275 g de agua
- 30 g de miel griega
- 1 cda de Nikkitas Extra Virgin Olive Oil
- 150 g de semillas de sésamo (las semillas de lino sirven en caso de alergia al sésamo)
- 2 cdas de azúcar extrafino
- 500 g de agua tibia, para mojar
- 40 g de mantequilla sin sal, derretida, para pincelar
Elaboración
- Combine las harinas y la sal en un bol.
- En un bol aparte, mezcle la levadura, el agua y la miel hasta disolver.
- Haga un hueco en el centro de la harina y vierta el líquido.
- Una la masa en el bol y luego vuélquela sobre una superficie de trabajo sin enharinar.
- Amase con la base de la palma durante unos 8 minutos, hasta que quede suave y elástica.
- Añada el aceite de oliva al bol, devuelva la masa, tape y deje fermentar durante aproximadamente 1 hora, hasta que doble su tamaño.
- Precaliente el horno a 220°C / 200°C con ventilador / gas 6 y forre dos bandejas de horno con papel de horno.
- Disuelva el azúcar extrafino en el agua tibia. Coloque las semillas de sésamo en un bol aparte.
- Vuelque la masa y divídala en 10 piezas de unos 80 g cada una. Forme una bola con cada una y luego estírelas en cordones de 40 cm. Una los extremos y sélelos con un poco de agua para formar un aro.
- Sumerja cada aro en el agua azucarada y luego en las semillas de sésamo. Colóquelos en las bandejas preparadas.
- Hornee durante 15 a 20 minutos, hasta que estén bien dorados.
- Pincele con mantequilla derretida mientras aún están calientes y deje enfriar sobre una rejilla.
Notas
- Mejor consumirlos el mismo día en que se hornean. Recaliéntelos brevemente para refrescarlos.
- En caso de alergia al sésamo, las semillas de lino aportan una corteza con un sabor similar a frutos secos.
