La forma atemporal de disfrutar del caviar fino: blinis calientes de trigo sarraceno, crème fraîche y la mesura de dejar que el caviar hable por sí mismo.
Ingredientes
- 50 g–100 g de Caviar Royal Siberian Attilus (25 g por persona es generoso)
- 150 g de crème fraîche
- 20 g de mantequilla sin sal, derretida, más un poco extra para cocinar
- Para los blinis:
- 125 g de harina de trigo sarraceno
- 125 g de harina común
- 1 cucharadita de levadura de acción rápida
- 1 cucharadita de azúcar blanquilla
- 250 ml de leche entera templada
- 2 huevos grandes, separados
- ½ cucharadita de sal fina
- Cebollino finamente cortado, para decorar
Método
- Prepare los blinis: mezcle las harinas, la levadura, el azúcar y la sal en un cuenco grande. Haga un hueco en el centro y bata la leche templada, las yemas de huevo y la mantequilla derretida hasta obtener una masa homogénea. Cubra y deje reposar en un lugar cálido durante 20 minutos hasta que suba ligeramente.
- Bata las claras a punto de nieve suave e incorpórelas a la masa con movimientos envolventes en dos tandas.
- Caliente una sartén antiadherente a fuego medio y píntela con una fina capa de mantequilla. Vierta cucharadas de masa en la sartén y cocine durante 1½–2 minutos hasta que aparezcan burbujas en la superficie. Dé la vuelta y cocine 1 minuto más. Manténgalos calientes mientras cocina el resto.
- Para servir: disponga los blinis calientes en una fuente o platos individuales. Añada una pequeña cucharada de crème fraîche a cada uno y corone con caviar usando una cuchara de nácar o de material no metálico.
- Sirva la lata de caviar anidada en hielo picado junto a los blinis. Anime a los comensales a comer inmediatamente: el caviar no espera a nadie.
