Cremosa burrata abierta y rociada con vinagre balsámico envejecido y miel cruda — un estudio de contrastes que tarda tres minutos y parece un plato de restaurante.
Ingredientes
- 1 burrata grande (aprox. 200 g)
- 1–2 cdta. de Vinagre Balsámico Tradicional de Módena DOP
- 1 cdta. de Miel Cruda Nikkitas
- 2 cdas. de Aceite de Oliva Virgen Extra Nikkitas
- Un puñado de rúcula
- Sal en escamas y pimienta negra recién molida
- Pan crujiente, para servir
Preparación
- Colocar la rúcula en un plato. Poner la burrata en el centro y abrirla con suavidad para que el interior cremoso se derrame.
- Rociar el aceite de oliva generosamente sobre y alrededor de la burrata.
- Depositar el vinagre balsámico en pequeñas gotas sobre el queso — con el balsámico DOP bastan unas pocas gotas.
- Verter la miel en un hilo fino por encima.
- Sazonar con sal en escamas y pimienta molida. Servir inmediatamente con pan crujiente para trozar y mojar.
Notas
Este es un plato donde la calidad de los ingredientes lo es todo. El vinagre balsámico tradicional (DOP) es espeso, almibarado y complejo — nada que ver con el balsámico del supermercado. Combinado con miel cruda y un aceite de oliva rico en polifenoles, cada ingrediente se gana su lugar. No sustituir.


